RITUALES FUNERARIOS

 



Frente a la pérdida de un ser querido, los rituales funerarios suelen crear una sensación de

unión, de consenso y de acuerdo entre quienes participan y comparten las creencias sociales

y religiosas a las que adhieren los deudos.

“Los rituales funerarios se conciben como prácticas socio-culturales

específicas de la especie humana, relativas a la muerte de alguien y a las

actividades funerarias que de ella se derivan tales como velorios, rezos,

entierros, cremaciones” (Torres, 2006, p. 109).

Torres (2006) resalta que:

Las funciones psicológicas de estos rituales funerarios están referidas a la atenuación

de los múltiples sentimientos de negación que advienen con la muerte. Los ritos

funerarios se erigen como las terapias más idóneas para canalizar estos sentimientos,

como son la ira, el dolor, la rabia, la impotencia, entre otros. Las funciones sociológicas

que subyacen en la realización de los rituales funerarios tienen que ver con los lazos

de solidaridad que se establecen entre los deudos del difunto y sus allegados. La

celebración de los rituales funerarios permite estrechar vínculos de fraternidad y de

apoyo para superar el dolor por la pérdida del ser querido, y las funciones simbólicas

aluden al mito que se escenifica con el rito: si se ejecutan los rituales, según la creencia

de quien los practica, se pueden alcanzar los objetivos por los cuales ellos se realizan,

es decir, lograr la trascendencia de una vida terrena a una divina, promover el descanso

del alma del fallecido, facilitar la reencarnación del difunto y mitigar el dolor de los

familiares (p. 111).

Comentarios